Seguidores


Retrato del Amor Erótico

1

La avenida ha callado sus sirenas
y la noche entra por los poros:
aún siento sirenas en mi pelvis
desvaríos, besos con secuela de naranjas
el poder de tus ojos envolviéndome
brujos que clavan sus dagas en mi carne
en el sexo hechicero
y las mañanas con olor a tu almohada
a tus manos que dibujan soles en la piel
esa piel tuya-mía
desde el más remoto recuerdo de la infancia.

2
Tus manos nocturnas
gritos y guitarras susurran en mi cuerpo
ha quedado atrás la antigua niña ciega
el corazón de barro vendido en la escalera
los duendes de la enajenación…
sólo tu boca de hombre en mi cuello
y todos los paraísos abriéndose
para recibir tu esencia.

3

Caricias salvajes, gitanas
despiertan relojes antiguos
frutas móviles
pezones erectos en tus labios
y todo el poder de la vida
en remolinos feroces
consumiendo todos los fuegos.

NÉLIDA MARTINELLI

Mayo 29 de 2012

Ella no olvida.

¿Quién conoce y reconoce los atajos de la selva africana?
¿Quién sabe evitar la peligrosa cercanía de los cazadores de marfiles y otras fieras enemigas?
¿Quién reconoce las huellas propias y las ajenas?
¿Quién guarda la memoria de todas y todos?
¿Quién guarda esas señales que los humanos no sabemos escuchar ni descifrar?
¿Esas señales que alarman o ayudan o amenazan o saludan a más de veinte kilómetros de distancia?
  Es ella,la elefanta mayor.La más vieja, la más sabia.
La que camina a la cabeza de la manada.
                                                               -Eduardo Galeano -

"Los hijos de los días" de Eduardo Galeano.
En esta obra confluyen la narración y el ensayo,la poesía y la crónica.
Sus escritos recogen las voces del alma y de la calle .Ofrecen una síntesis de la realidad y su memoria.

“APOSTAR A LA VIDA”




Entré con temor y un humor irritable y triste, la Coordinadora y los asistentes del grupo me recibieron muy bien, con calidez y alegría.
-Acá no venimos a hablar de cáncer, acá venimos a hablar de la vida, aunque nombremos con todas las letras la palabra cáncer: LO QUE SE NOMINA SE DOMINA. –dijo la doctora.
-Venimos por un cambio de actitud, para cambiar viejos patrones de conducta que nos llevaron a enfermarnos. –comentó una de las asistentes, lucía un precioso turbante con flores lilas y verdes, debajo no tenía pelo, se le había caído por la quimioterapia. Otra señora prefería usar una peluca gris.
-¿Porqué no te sacás ese “quincho”? –le preguntó cómicamente la doctora a la de la peluca, todos comenzamos a reír, porque la pregunta fue hecha de forma tan natural y positiva que no caía mal.
-Es importante aceptarnos como somos, acá aprendemos esa ley tan saludable. –expresó otra señora.
-A ver, sacáte la peluca.
-No… es que me siento fea… -Ante los pedidos y las bromas, por fin la mujer se relajó y descubrió su cabeza: unos pocos mechoncitos oscuros asomaron en forma de pelusa.
-Es pasajero, ahora te va a crecer un cabello hermoso, sano y fuerte.
-¡Síiiii! –coreamos las demás.
-A mí por ejemplo me molesta la bolsita. –dijo un hombre joven y guapetón, aludiendo a la colostomía que le habían conectado.
La doctora le sugirió también de que aceptase su condición, que no importaba si hacía caca por detrás o por medio de una bolsita conectada al intestino, que eso era como una medalla de guerra, que había ganado la batalla de estar vivo y que si hacía el amor, al liberar endorfinas se iba a sentir de maravillas.
-No me animo a tener relaciones con “esto”
Yo, que años atrás había sido operada por un cáncer de recto y usé la bolsita ocho meses hasta que me volvieron a conectar, le conté mi experiencia y agregué:
-Yo te aseguro que sí podés tener sexo aún con bolsita, estando conectada, hice el amor como loca, disculpen la expresión, pero en esos momentos me “cagaba” en la bolsita.
Todos rieron, Roberto (así se llama) también. Me atreví a mostrarme espontánea porque ahí todos lo hacían, me sentí cómoda al poder hablar libremente.
La tarde pasaba y estábamos en una cómoda sala, clara y luminosa.
Una veterana del grupo llamada Susana, comenzó a contar su experiencia, estaba sana y feliz y venía a dar su testimonio de vida, quedamos conmovidos al oírla, y cuando concluyó, la doctora le dijo cálidamente.
-¿Viste que estando relajada no se te notó que te falta la dentadura postiza? Vos que tenías tantos reparos en mostrarte sin dientes…
Risas generales, Susana endureció el gesto y se llevó la mano a la boca, ahí sí, efectivamente se le notó la encía desnuda, era verdad, suelta y floja ni se advertía aquello.
La doctora se levantó y salió hacia el baño.
-Nosotros te queremos igual, sin dientes o con dientes. –le dijo una señora muy fina y simpática que parecía ser amiga de Susana. –y yo te lo voy a demostrar –prosiguió mirándonos a todos sonriendo y golpeando levemente su dentadura:
-¿Ustedes me quieren así? –preguntó
-¡¡¡Síiiiiiii!!! –fue la contestación unánime.
Al acto, la mujer se saca la prótesis dental delante de todos.
-¿¿ Y ashi ?? –dijo con la boca hundida, seseando.
-¡¡¡Síiiiiiii!!! –respondimos.
Serenamente, la señora tomó su pañuelo y se colocó nuevamente la prótesis.
-¿Ves?, con esto quiero decirte que nosotros te queremos como sos.  (Aplausos).
-¿Acaso aquella compañera no acaba de sacarse la peluca? ¿Porqué yo no puedo hacer lo mismo con mi dentadura?
-¡Claro! Contesté –Y que Roberto se saque la bolsita y la sacuda al aire regalándonos un streep-tease. –Sugerí entre risas: Fue una fiesta del alma, nos podíamos reír hasta de nuestras falencias, sin tapujos, con un humor inofensivo que pocas veces tuve el honor de disfrutar,.
Cuando la doctora volvió, nos encontró unidos ante una carcajada generalizada.
Salí hacia la Estación con mis compañeras, noté el cielo rosado, enderecé mis hombros y me dije que la vida es hermosa y es necesario tomarla a grandes sorbos, como dice Bertolt Brecht.
Al llegar a mi barrio, una vecinita me miró asustada.
-Hola… me enteré … ¿estás bien? –preguntó dubitativa
-Muy bien, ayer me fui a bailar unos tangos y todo.
-¡Ayyy! ¿Tan pronto? ¿No te hizo mal?
-No, es una indicación médica, es bueno para mi salud mover el cuerpo, caminar, bailar, en su tiempo y medida, claro…
-¡Ahhh! ¿¿Pero vos, estás bien??
Allí me planté en seco y la miré decidida.
-¿Vos me ves mal? –le pregunté con mi mejor sonrisa.
-No, no… se te ve muy bien! –contestó socarrona.
-Ahhh… -dije riendo y nos despedimos amablemente.

                    *******************************
Esto no es un cuento, es un testimonio de vida sobre los Grupos Terapeuticos sin fines de lucro que nos regala “APOSTAR A LA VIDA” y al que tengo el orgullo y la suerte de conocer desde hace dos semanas y que, gracias a esta terapia, he aumentado mis defensas vitales. La FUNDACIÓN APOSTAR A LA VIDA, se halla en facebook y en su página que se encuentra  fácilmente en google o face.

Gracias a todos NÉLIDA MARTINELLI, abril 2012.

Malvinas.

"Todo se hunde en la niebla del olvido
pero cuando la niebla se despeja
el olvido está lleno de memoria. -Benedetti -

Recordamos a los soldados argentinos que lucharon en Malvinas.
A treinta años de la guerra evocamos a los héroes caídos en las islas .
Están presentes .
Siempre ocuparán el mejor de los sitios en la memoria colectiva.
A los que quedaron allí y a los que regresaron :respeto y reconocimiento.
Justo y merecido reconocimiento. 

"Sólo le pido a Dios
  que la guerra no me sea indiferente.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente...."

"Feos, Sucios y Malos"


- 5 -

Felisa era una mujer delgada y con cuerpo adolescente, aunque a los sesenta y pico se había convertido en una anciana debido a un tumor cerebral, la operación fue exitosa y Felisa murió por otras circunstancias ajenas a su enfermedad, pero la cirugía le dejó secuelas en el habla, igual, ella se hacía entender con señas, por ejemplo cierta vez, almorzando con su marido (que era una versión muy parecida al personaje de Ugo Tognazzi de “Feos, sucios y malos”) y estando ambos  almorzando, desde la radio un periodista dijo.
-Hoy apresaron a una mujer que asesinó a su esposo.
Felisa miró fijamente a Giacumino y le hizo una fiera seña pasando su mano por la garganta, en señal de guadañazo y luego de tomar un poco de agua, lo señaló sentenciosamente.
-¡Andá a la puta que te parió! –respondió el italiano, porque también era italiano, como Ugo Tognazzi.
En otra ocasión, Giacumino tuvo una importante alza de presión, se hallaba sentado en el inodoro y a duras penas, pudo llamar a su hija, que corrió presurosa.
-¡Papá! ¡Estás descompuesto! ¡Voy a telefonear a Urgencias Médicas! –gritó la chica desesperada… Felisa, no se sabe de dónde sacó un hilo de voz y dijo con todo el odio contenido.
-¡NO!... Dejálo que se muera –La hija, que era muy parecida a ambos , igual llamó al doctor con una risita perspicaz.
Cuando la chica se fue a su hogar, Giacumino se sentía estable, ideó otra campaña para alejar a Felisa de su lado y sin decir nada a sus hijos, la alojó en un geriátrico.
Felisa, de niña ya presentaba rasgos sádicos, aunque también tenía características benignas, como ser solidaria (algunas veces) simpática (algunas veces) y amar a los animales incondicionalmente (todas las veces).
En el geriátrico se impuso por su personalidad firme y resuelta, cruzada de brazos contemplaba a los otros ancianos con desprecio burlón en los ojos, hasta que notó a la pobre Victoria, una abuela como de cuentos, con carita inocente, grandes ojos claros y temerosos, pulcra, llena de puntillas y perlas, algo totalmente contrario a la dura y seca Felisa, al percibir la debilidad de Victoria, Felisa la observó detenidamente, con una mirada de tigresa amenazante y le hizo el mismo gesto con que había amagado a Giacumino: pasó erecta la mano sobre su garganta en señal de degüello a la vez que una sonrisa filosa acompañaba estos ademanes, Victoria temblorosa y asustada tomó su bastón gris y trabajosamente se levantó, alejándose hacia el jardín.
Cuando llegó la hora de acostarse, las enfermeras condujeron a Felisa a su habitación ¡que debía compartir con Victoria! La timidez hizo callar a Victoria y Felisa se llevó las sábanas hasta su boca, mostrando un gesto satisfecho.
Las camas estaban dispuestas en L: desde esa noche Victoria no tuvo paz y dormía con su bastón por temor a los ataques que pudiera recibir.
Una madrugada Felisa sintió ganas de orinar, se levantó de golpe, apurada por llegar al baño, al instante se tuvo un vahído y cayó con todo su peso muerto encima de la pobre Victoria, ésta se aterrorizó, creyendo que la quería matar, entonces, dejando toda su delicada timidez, tomó determinadamente el bastón y comenzó a golpear con fuerza y decisión a Felisa…
Comentan que si no se la sacan, la otra quizás hasta hubiese encontrado la muerte, pues el temor de Victoria convertido en valor, tenía más fuerza que un huracán.
La historia sigue, Felisa volvió a sus andadas pero tuvo mucho cuidado de cruzarse con la débil Victoria, que desde aquel día mostraba una actitud firme y segura, sin dejar de lado su pulcra apariencia de ángel.

Nélida Martinelli

De la Serie “Cuentos Contra la Muerte


"Del agua brotó la vida"

Nueva obra de Eduardo Galeano."Los hijos de los días"


"Si el hombre es un sueño         
el agua es el rumbo,

Si el hombre es recuerdo
el agua es memoria..."(Serrat)



                            Marzo 22 - Día del agua.  -Galeano -                                                     
MARZO 22  Día del agua 


"Los hijos de los días": nueva obra de Galeano, será lanzada simultáneamente en  Argentina,
México y España.
Tiene forma de calendario.Cada día nace una historia. 
Protagonistas :hombres y mujeres, anónimos o célebres, de todos los tiempos .

El escritor visitará Buenos Aires para presentarla  al público en el marco de la Feria del Libro -2012.
"Cuando tengas un derecho ...¡Ejércelo!
Cuando tengas un deber ...¡ Cúmplelo!"
- Siul Arco -